Configurando la calma visual.
El diseño de su estación de trabajo es determinante. Factores como la distancia al monitor, la altura y la iluminación periférica pueden agravar el cansancio o, por el contrario, crear un entorno protector.
Protocolo de Posicionamiento
Distancia Óptima
La pantalla debe estar a una distancia equivalente a la longitud de su brazo extendido (aprox. 50-70 cm). Esta separación previene la tensión excesiva de los músculos de convergencia ocular.
Ángulo de Visión
El borde superior del monitor debe alinearse con su eje visual horizontal. La mirada debe descender unos 15 a 20 grados hacia el centro de la pantalla. Esto fomenta una posición natural del cuello y reduce la apertura palpebral, minimizando la evaporación lagrimal.
Arquitectura de la Luz
El confort requiere una iluminación equilibrada. El exceso de luz genera deslumbramiento; la falta de luz produce un contraste extremo con las pantallas.
Contraste de Pantalla
Ajuste el brillo de su monitor para que coincida aproximadamente con la luminosidad de su entorno. Una pantalla no debe parecer una fuente de luz brillante en una habitación oscura.
Control de Reflejos
Coloque las pantallas en un ángulo recto respecto a las ventanas. Evite trabajar de frente o de espaldas directas a la luz solar sin el uso de persianas difusoras.
Atmósfera y Calidad del Aire
No solo la luz afecta el confort. La calidad ambiental es fundamental para la película lagrimal.
Sistemas de Climatización
Evite los flujos de aire directos. Ventiladores, aires acondicionados o rejillas de calefacción apuntando al rostro aceleran críticamente la sequedad de la superficie ocular.
Humedad Ambiental
En espacios cerrados, procure mantener una humedad relativa entre el 40% y el 60%. El uso de humidificadores en oficinas secas proporciona un alivio considerable.
La adaptación del espacio es una inversión directa en su bienestar a largo plazo. Para cualquier inquietud sobre la información provista, no dude en contactarnos.
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